El principal problema que encuentran los emprendedores a la hora de emprender es que por un lado piensan que pueden arrancar su negocio porque saben mucho de aquello de lo que van a emprender, pero la realidad es que para ser emprendedor hay que saber de dos áreas.
Primero, hay que saber de aquello a lo que te vas a dedicar, y segundo, has de saber del propio arte de emprender, es decir saber sobre ventas, fiscalidad, sobre sistematizar algo que les contaré a continuación. No olvidemos la gestión de equipos y sobre todo aquello que implica emprender, así que si luego de esta introducción, si no tienes miedo, sigamos.

Encuentra tu don. Dedicate.


Poner tu talento y ponerlo al servicio de los demás es un acelerador de los resultados.
Saberlo, para muchos es simple pero no está demás plantearnos unas preguntas para estar seguro: ¿Qué actividad desarrollarías independiente de cuánto ganaras? ¿Qué te gustaba hacer de niño o joven?. Sin dudas respondernos estas interrogantes nos da una muy buena pista de donde está nuestro don y porque dedicarte.

Conservar la energía.


Algo que necesitaras con frecuencia para ser emprendedor y  poder llevar tu proyecto adelante, es disponer de un altísimo nivel de energía para esas jornadas, posiblemente maratonianas de los primeros años. Seguro ya has oído de aprender a alimentarse bien, aprender a descansar, aprender a relacionarte en los entornos y con las personas adecuadas, pero lo que tiene que ver contigo, y vamos a añadir una clave muy sencilla y simple: La diferencia entre responsabilidad y compromiso. Sé advertido de que la responsabilidad no es suficiente, es decir para hoy en día lanzar tu proyecto adelante, no basta con que estés responsabilizado ni hagas lo que se espera de ti, hoy en día se exige compromiso. La analogía que lo explica mejor es : “El agua no hierve a 99º grados”. Muchos emprendedores se pasan años con el agua en esos 99 grados, sin entender porque a pesar de todo el combustible entregado para calentarla, esta nunca acaba de hervir. Energía 100%. Compromiso 100%.

Gestión del tiempo.


Uff! Cuántas veces hemos escuchado el “No tengo tiempo”, “No me alcanza el tiempo”. Partamos por la idea de que en realidad administrar el tiempo, es administrar las prioridades, vamos con una idea muy sencilla y es: Lo importante que debo hacer hoy, pero démosle un nuevo significado a “importante”, que ya no es lo importante del día a día, como responder el correo, de llevar los papeles a gestoría o llamar a un cliente, sino a la acción que podrá cambiar y hacer un salto cualitativo en tu proyecto.  Si te preguntas cuanto dedicar a ello,  una hora por día es suficiente para llevarnos a un éxito personal y profesional inevitable, así que agenda, y le caigas mal a quien le tengas que caer mal, hazla.

Control y gestión económica


Llevar una hoja Excel, algo tan sencillo nos servirá con todos los ingresos y todos los gastos, esto que parece una perogrullada la mayoría de emprendedores no lo hace, y si lo hace no es de manera sistemática, lo cual contribuye a la ignorancia sobre lo que puede estar pasando en su proyecto. Esto debemos repetirlo también para llevar nuestro balance. ¿Qué es un balance?. Es algo de lo más simple: todo lo que tienes y todo lo que debes, ya seas tú o tu compañía, entregándonos una imagen clara y detallada de todo lo que está pasando financieramente en tu emprendimiento. Hay una regla que rescate de por ahí, donde dice que no debemos vivir con más del 50% de nuestros ingresos. ¿El por qué? Pues es el ahorro, que nos permitirá cubrir gastos e invertir en facetas que nos puedan hacer crecer, como lo es la formación y responsabilidad social, también la libertad de no tener que aceptar más clientes de los que podamos atender.

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